Marcos Rojo está a un paso de comenzar su tercer ciclo en Estudiantes de La Plata. El defensor de 36 años acordó la rescisión de su contrato con Racing y tiene encaminada su incorporación al “Pincha”, donde firmará un vínculo hasta diciembre de 2027.

La presentación todavía no se concretó porque restan resolver algunos detalles formales. Sin embargo, Rojo ya estuvo en La Plata: el lunes presenció la victoria 3-0 de Estudiantes frente a Gimnasia de Mendoza y posteriormente comenzó a trabajar en el gimnasio del predio de City Bell.

Allí mantuvo contacto con el cuerpo técnico encabezado por Alexander Medina, además de médicos y nutricionistas del club.

Estudiantes lo necesita para la Libertadores

La incorporación responde también a una necesidad inmediata. Leandro González Pirez y Tomás Palacios alcanzaron el límite de amonestaciones y no podrán disputar el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores frente a Flamengo.

Rojo estará habilitado para disputar esa instancia continental. En paralelo, la dirigencia realiza gestiones ante la AFA para determinar si también podrá utilizarlo en el Torneo Clausura y la Supercopa Argentina.

Su salida de Racing requirió una negociación extensa. El propio defensor intervino para destrabar su desvinculación ante la postura del presidente Diego Milito, que pretendía retenerlo. Finalmente, el acuerdo se cerró por una cifra cercana a los U$S 800.000 más un bono por objetivos, mientras que Rojo resignó una importante deuda que la “Academia” mantenía con él.

El regreso también tendrá un componente especial por su relación con los hinchas. Rojo surgió de Estudiantes y conquistó la Copa Libertadores 2009 y el Apertura 2010, aunque su posterior paso por Boca generó cierta tirantez con parte de los simpatizantes. Ahora se prepara para vestir nuevamente la camiseta albirroja.